Los Baños de Islandia, visita obligada

Los baños termales y las piscinas de Islandia merecen un capítulo aparte. A estas alturas ya sabrás que si hay algo «obligado» en tu visita al país es darte un homenaje en uno de los baños de aguas termales que hay repartidos por toda la isla, mientras disfrutas de una cerveza o un mojito, todo al exterior. ¿Sabías que hay al menos 170 piscinas con agua procedente de centrales geotérmicas? Así que, por favor, no olvides meter en la maleta el bañador, las chanclas y la toalla.

Los baños son un punto de encuentro social entre los islandeses y, por muy pequeño que sea el pueblo, siempre hay una piscina o un hot-tub al que acudir. Los precios suelen ser algo elevados, sobre todo si escoges una consumición, pero es una experiencia que hay que probar al menos una vez en la vida. La temperatura del agua suele estar entre los 37 y los 40 grados y contrasta con la temperatura del exterior, que puede estar a 8 grados en verano o a -10 en invierno. Pero no te asustes, siempre te podrás un gorro de lana en la cabeza para que evitar que se te congelen las orejas (y las ideas). Y es mejor que te lleves tu propia toalla y tus chanclas, porque el precio de alquilar los complementos oscila entre los 10 y 20 euros.

Es importante que sepas que, al pasar tanto tiempo a remojo en agua caliente la tensión arterial baja y te puedes marear. Otro punto a tener en cuenta es la norma obligatoria de ducharse todo el cuerpo antes de meterte en le agua. Está pensado para quitar cualquier resquicio de crema y desodorante que tengamos en la piel. Aquí dejo algunos de los baños más populares, o no, a los que puedes acudir:

Blue Lagoon

Es un clásico de Islandia y seguramente el más visitado por los turistas, no sólo por sus aguas de color azul claro lechoso, que parecen irreales, sino también porque está muy cerca del aeropuerto de Keflavik y es una buena manera de relajarse antes de coger un vuelo. Es un resort en toda regla, con habitaciones para dormir, un restaurante de alta gama y una tienda con su propia marca de jabones, aceites, toallas…todo muy top. La entrada ronda los 50 euros y hay excursiones organizadas que te llevan en autobús, incluso desde o hacia el aeropuerto. Si sólo quieres verlo y no pagar la entrada puedes pasear por las lagunas exteriores y acceder al complejo para ver a la gente bañándose desde los ventanales del restaurante (como hice yo).

Lago Mytvan

Su nombre significa «lago de las moscas», porque la zona está plagada de una especia de mosca pequeña que en ocasiones se vuelve bastante molesta. Está situado en una zona geotermal muy activa y por eso el olor a huevo podrido es bastante fuerte. Así que es lógico que le saquen buen partido y sea otro de los baños más demandados de la isla. De hecho, cuenta con varios hoteles cercanos y con algún que otro restaurante. El precio de la entrada está en torno a los 37-38 euros.

Laguna Secreta

Se dice que son los baños más antiguos de Islandia. Está ubicada cerca del Círculo Dorado y es una zona bastante más tranquila que las anteriores, gracias a que está algo retirado del circuito más turístico. Además el precio es más asequible que otros baños, unos 24 euros. Es una piscina al aire libre que cuenta con vestuarios amplios y una pequeña cafetería restaurante.

GeoSea en Husavik

Es mucho más pequeño en los anteriores, pero tiene el encanto de estar justo enfrente del mar de Groenlandia, por lo que da la sensación de flotar en una piscina infinita. Me pareció muy chulo desde fuera, no pude entrar porque sólo abre por las tardes.

Krauma

Es un complejo pegado a una zona geotermal que huele igual de bien que las demás, a huevo podrido. Sin embargo, tiene la ventaja de disponer de una sauna, de un salón de descanso con asientos de piedra caliente y de una pileta de agua a 6 grados que te corta la respiración, para hacer los baños de contraste. La verdad es que se parece más al concepto que tenemos aquí de spa. Está situado en el oeste, cerca de Borganes, y es una buena opción si quieres estar en medio de la nada, sin apenas turistas. Yo opté por este centro porque me pilló de camino y con algo más de tiempo que los anteriores. Pagué 35 euros que me supieron a poco, porque me dio el bajón de tensión y me tuve que ir. Pero sí reconozco que cuando salí de la pileta de agua fría a 6 grados, sentía el viento como cuchillas sobre la piel.

Guðlaug

No son baños termales, sino piscinas naturales que se nutren del agua del mar. Se encuentran en la zona noroeste de Reikjavik, en la península de Akranes, en la playa de Langisandur.

Hoffel hot tubs

En las afueras de Hoff se encuentra este pequeño centro con 5 bañeras pequeñas de aguas termales. La entrada son 7 euros.

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